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jueves, 25 de octubre de 2012

EL AMOR COMPASIVO DE DIOS



Hablar de compasión o misericordia es hablar de la capacidad de poner el corazón en la miseria de otro (misere=necesidad; cordis=corazón).  El término está muy relacionado con la palabra "entrañas": se afectan cuando se siente de manera afectuosa y tierna, compasión o piedad. 

Alguna vez leí a un autor quien decía que a veces la única forma de experimentar compasión genuina, es conociendo la historia de vida de alguien, y así entender el origen de muchos de sus comportamientos. 

Quizá los seres humanos, en algunos momentos, seamos capaces de expulsar la compasión de nuestro corazón... ¡pero Dios nunca lo hará! El es justo y compasivo, es un Dios tierno (Salmo 116,5). Podemos decir como el salmista: "Él es quien me colma de amor y ternura" (Salmo 103,4b).

Cuando nos hacemos amigos y cercanos a Dios, podemos experimentar de forma más palpable su misericordia y su ternura. De esa forma, podemos clamar más vehemente su compasión: "…ten compasión de mí, como haces con los que te aman" (Salmo 119:132).

Hace parte de la definición de Dios que sea tierno, compasivo, paciente y amoroso (Salmo 103,8). Nunca cesa de expresar ese carácter de su personalidad:  "Señor, acuérdate del amor y la ternura que siempre nos has manifestado" (Salmo 24,6)


¿Cómo se manifiesta la compasión de Dios? en que no nos trata como merecemos por nuestros pecados. Que nos tiene paciencia y espera en nosotros; que nunca somos capaces de decepcionarle porque confía en nosotros. En que su capacidad de perdón no tiene límites.

Nuestro Dios no puede más que darnos Su Amor... Nuestro Dios es Ternura...



lunes, 15 de octubre de 2012

SALMO 144,8

Amor eterno, promesa de
Salmo 144:8
"El Señor es tierno y compasivo, es paciente y todo amor"


Éste es uno de los muchos versículos de la Palabra acerca del Amor de Dios por nosotros. Pero no es un amor cualquiera, es un amor cargado de ternura, es un Amor sin medida. Bien decía Sta Teresita "Dios es más tierno que una madre". Nuestro Dios, es cariñoso y amable. Su Amor no es impersonal: ¡Él nos hace sentir su Presencia cada día, con detalles que lo delatan! (basta abrir bien los ojos, con las pequeñas cosas y los detalles que ocurren en el devenir de la existencia).

Pero, otro gran atributo de Dios es su Misericordia. Cuando nos vamos a la relación de ésta palabra con la original hebrea, nos encontramos con que «Rahum», es una derivación de «Rehem», que significa «seno, útero materno». Es increible pensar que Dios nos ama con la ternura de una MADRE.

«Comunícase Dios con tantas veras de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a sus hijos, ni amor de hermano, ni amistad de amigo que se le compare. ¡Tan profunda es la dulzura de nuestro Dios! Él se emplea en regalar al alma como la madre en servir y regalar a su hijo, criándole a sus mismos pechos» (S. Juan de la Cruz. «Cántico Espiritual»).

¡Nuestro Dios es Compasivo y Misericordioso! Hemos de procurar aprender más de Él e imitarlo.