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sábado, 2 de marzo de 2013

UN SECRETO PARA NO PERDERSE...


TEXTO BÍBLICO. "El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna" (Jn 12,25)

REFLEXIÓN. ¡Qué gran paradoja! Tratar de conservar la vida, el "status quo", aquello que tanto nos agrada y nos hace sentir "más nobles" y de "mejor familia". Si... aquello que precisamente creemos, nos da más "valor", eso mismo puede llevarnos a perdernos. 

Porque confiar en nosotros mismos, y ponernos bajo la guía de nuestros propios gustos y deseos, nos lleva a una vida tan superficial, que a duras penas puede causarse algún impacto... es difícil que el Señor, pueda usar al hombre o la mujer que viven para seguir sus propios caprichos y hacer solo las cosas que les agradan. 

Suena lógico: es tan fácil hacer las cosas que nos agradan y nos gusta... pero tan difícil hacer las que aparentemente tienen poco valor a nuestros ojos. 

La promesa del Señor es clara: niégate a ti mismo. No vivas solamente según tus propios deseos. Existen cientos de bendiciones derramadas por los seres que contrarían sus propios propósitos, por vivir de acuerdo a la voluntad de Jesús. Muchos actos, son tan rectos, que cuestan mucho ejecutarlos. A mayor bondad, mayor dificultades. A mayores responsabilidades, mayores desafíos. 

TAREA DEL DÍA: para hoy te proponemos que colabores con alegría, en ese oficio en tu casa que no te gusta hacer. 

OREMOS JUNTOS: Dios Nuestro, que por medio de tus admirables sacramentos nos concedes participar, ya desde este mundo, de los bienes celestiales; guíanos tú mismo en el camino de la vida, para que alcancemos un día aquella luz en la que habitas con tus santos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén. 

miércoles, 20 de febrero de 2013

LA BENDICIÓN QUE TRAE CONSIGO LA GENEROSIDAD


Recuerda que Dios no desprecia un corazón quebrantado y humillado. 

¿QUÉ ME PROMETE EL SEÑOR?  

Lucas 6:38. "Den a otros, y Dios les dará a ustedes...Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes". 

El camino espiritual está lleno de sorpresas y de interpelaciones. Siempre tendemos a pensar, que si damos TODO a Dios, Él nos dará. Y es cierto, pero frecuentemente de una manera que no entendemos fácilmente... la vida espiritual tiene una relación vertical con Dios, pero también horizontal con los hermanos. 

Eso quiere decir, que una de las promesas de bendición tendrá que ver con el hecho de ser generoso con el hermano, con el otro. Y entre más generosos seamos, más bendiciones recibiremos. 

Es necesario recordar, que una vivencia de la fe que no mejore nuestra relación con las personas que me rodean, es una fe cimentada inadecuadamente. ¡A mayor generosidad, mayores bendiciones!

TAREA DEL DÍA: Hoy te proponemos darle al otro una muestra de la gran ternura de Dios. Que tal si le das un abrazo a ese familiar o a ese compañero al que nunca abrazas, y que necesita de tu cariño. 

OREMOS JUNTOS: Señor, mira complacido a tu pueblo, que con fervor desea entregarse a una vida santa, y ya que con sus privaciones se esfuerza por dominar el cuerpo, que la práctica de las buenas obras transforme su alma. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

viernes, 9 de noviembre de 2012

¿CON QUÉ NOS BENDICE DIOS?


Para los antiguos israelitas, la bendición de Dios tenía que ver con la posesión material de tierra y una gran descendencia.
* "Los que el Señor bendice, heredarán la tierra" - Salmo 37(36),22

* "Que el Señor les aumente la descendencia a ustedes y a sus hijos" - Salmo 115 (113b):14. 

Éstas promesas, las encontramos de forma constante en el Antiguo Testamento.  Por ende, hay que entender, que estos anhelos hacen parte de lo que se entendía como bendición en ese momento de la historia. 

Éstas promesas se actualizan hoy por hoy para nosotros. La tierra, representa lo material: las posesiones. Dios, dueño del oro y la plata, también puede bendecirnos materialmente. La descendencia significa, dejar huella en el mundo y tener esperanza en el futuro. Esto también nos lo puede otorgar el Señor. 

Sin embargo, las consecuencias de la bendición de Dios no se restrigen solo al plano material. Sus bendiciones también son espirituales: "…nos ha bendecido…con toda clase de bendiciones espirituales" (Efesios 1,3). ¿Qué significa que haya bendición espiritual? San Pablo así lo explica: "[Dios derramará] su gracia y su paz sobre ustedes" (1 Tesalonicenses 1,1)

Por tanto, la bendición de Dios trae consecuencias materiales y espirituales que pueden ser percibidas con claridad. Eso sí: más vale tener presente que estas bendiciones llegarán a su debido tiempo. 

¡ESCUCHA ÉSTE TESTIMONIO! EL DIOS DE TODOS PUEDE BENDECIRNOS.