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domingo, 27 de marzo de 2016

¿Por qué confiar en Dios? (2)


Salmo 117:7                  
"El Señor está conmigo; él me ayuda"
Isaías 43:1b
"No temas, que yo te he libertado; yo te llamé por tu nombre, tú eres mío"
Isaías 43:2
"Si tienes que pasar por el agua, yo estaré contigo, si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás; si tienes que pasar por el fuego, no te quemarás, las llamas no arderán en ti"
Isaías 43:5
"No tengas miedo, pues estoy contigo"
Salmo 113b:9
"Confíen en el Señor! Él nos ayuda y nos protege"

En las crisis de fe, podemos preguntarnos, ¿por qué habría de confiar en Dios?; a menudo nos confunden nuestras decepciones de las personas y las instituciones y buscamos responsabilizar a Dios... 

Lo cierto es que Dios nunca defrauda. Pueden defraudarnos nuestros seres queridos, las organizaciones e instituciones en que hemos confiado, nuestros propios amigos... pero Él, es el amigo que nunca falla. 

No solo Dios está con nosotros, sino que también nos ayuda. Su mano siempre está presente, aún en los momentos de dificultad. A veces esto es difícil de ver, pero cuando repasamos los momentos dolorosos de nuestra historia, podemos constatar la presencia decisiva de nuestro Padre. 

Confiamos en Dios, porque nos ha liberado y nos tuvo en cuenta, porque nos llama por nuestro nombre y somos sus hijos. Confiamos en Dios porque está presente en cada desafío y en cada oportunidad de la vida... nos acompaña en los momentos de lágrimas, sudor y sangre que tiene nuestra pequeña existencia. 

Hoy, estas promesas de Dios nos invitan a no tener miedo y a confiar... confiar porque es Dios que ayuda y protege; no es Señor de señores solo porque sea Dios, sino porque Ayuda y Protege a todo el que en el confía. ¡Su confiabilidad va de la mano de la acción!

domingo, 3 de enero de 2016

¿Te sientes solo? (2)

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¿Quién no se ha sentido solo? es muy común que en distintas ocasiones, aunque estemos acompañados y rodeados por muchas personas, nos sentimos solos.

Cuando vemos frustrados nuestros proyectos, cuando tomamos en la vida algunas decisiones, cuando por razón de actuar con rectitud sentimos la soledad, nos preguntamos si estamos tomando el camino correcto.

En la Palabra de Dios, el costo de las decisiones y de la fidelidad fue la soledad. Por supuesto, no hemos sido hechos por Dios para estar solos. Pero, hay momentos en que nos podemos sentir así. Sin embargo, el Señor nos promete:

Génesis 26,3: "Yo estaré contigo y te bendeciré"
Génesis 28,15: "Yo estoy contigo; voy a cuidarte por dondequiera que vayas (...) No voy a abandonarte sin cumplir lo que te he prometido"
Génesis 31,3: "Yo te acompañaré"

Dice la nota que acompaña al primer versículo que mostramos, en la versión de estudio "Dios Habla Hoy" (p 56): "En la historia de Isaac, Jacob y José se destaca, junto al tema de la bendición, la promesa de asistencia divina". De esta forma, es reiterativa la promesa de Dios de estar con nosotros, bendecirnos, cuidarnos y acompañarnos, a lo largo del libro del Génesis (y de otros textos de la Biblia),

Cuando te sientas solo, recuerda: "Dios está conmigo, me bendice, me cuida y me acompaña".

Ora con este Himno de la Liturgia de las Horas, que puede ayudarte a meditar en esta promesa:

Hoy que sé que mi vida es un desierto

Hoy que sé que mi vida es un desierto,
en el que nunca nacerá una flor,
vengo a pedirte, Cristo jardinero,
por el desierto de mi corazón.

Para que nunca la amargura sea
en mi vida más fuerte que el amor,
pon, Señor, una fuente de alegría
en el desierto de mi corazón.

Para que nunca ahoguen los fracasos
mis ansias de seguir siempre tu voz,
pon, Señor, una fuente de esperanza
en el desierto de mi corazón.

Para nunca busque recompensa
al dar mi mano o al pedir perdón,
pon, Señor, una fuente de amor puro
en el desierto de mi corazón.

Para que no me busque a mí cuando te busco
y no sea egoísta mi oración,
pon tu cuerpo, Señor, y tu palabra
en el desierto de mi corazón.

miércoles, 26 de agosto de 2015

¿Por qué confiar en Dios?

1. Porque Él se inclina para escuchar nuestros gritos. Porque es el único capaz de librarnos de la muerte, de hundirnos en el pantano. Porque él puede poner nuestros pies sobre roca y dar firmeza nuestros pasos (Salmo 39,1)

2. Nunca permitirá que seamos avergonzados (Salmo 24,3)

3. Es el único capaz de salvarnos. Y esa salvación no es solamente en la otra vida, sino en el aquí y el ahora. Salvación significa, tener un motivo y un propósito para vivir (Daniel 13,60)

4. Porque su presencia nos protege (Salmo 17,30b)

5. Él nos puede liberar, y siempre que pidamos su ayuda, nos dará libertad de toda esclavitud. Es "el amigo que nunca falla" (Salmo 22,4-5)

Dile hoy al Señor, ¿a quién iré si sólo tú tienes palabras de vida?

Ora con esta canción!

domingo, 12 de julio de 2015

¿Te sientes solo?

Compañía de Dios, Promesa (2)
Mateo 28:20
"Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo"
Compañía de Dios, promesa de
2 Samuel 7:9
"...te he acompañado por dondequiera que has ido"
Compañía de Dios, promesa de (3)
Oseas 6:3
"Esforcémonos por conocer al Señor. El Señor vendrá a nosotros, tan cierto como que sale el sol, tan cierto como que la lluvia riega la tierra en otoño y primavera"
Compañía de Dios, promesa de (4)
Salmo 93:14
"El Señor no abandonará a su pueblo, ni dejará solos a los suyos"
Compañía de Dios, promesa de (5)
Sofonías 3:15b
"…el Señor, el Rey de Israel, está en medio de ti: ya no tendrás que temer mal alguno"
Compañía de Dios, promesa de (6)
Salmo 124:2
"…el Señor rodea a su pueblo ahora y siempre"
Compañía de Dios, promesa de (7)
Zacarías 2:14
"Canten de alegría habitantes de Jerusalén, porque yo vengo a vivir entre ustedes"
Compañía de Dios, promesa de (9)
Isaías 12:6
"…el Dios Santo de Israel está en medio de ustedes con toda su grandeza"
Compañía de Dios, promesa de (10)
Josué 1:9
“yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas”

En este día, quise preparar toda una "ráfaga" de lo que yo llamo, las promesas acerca de la compañía de Dios.

Lo primero es que Dios vive entre nosotros. Y ello es tan cierto, que el corazón estalla en alegría y en cántico. Saber que Dios, no vive en las estrellas o en el firmamento únicamente, sino que entre nosotros o mejor, dentro de nosotros.

En ocasiones, no nos damos cuenta, no nos percatamos de su presencia. Pero eso solamente ocurre, porque no prestamos suficiente atención. Hay que conocer muy bien a Dios para poderle ver! Y su presencia será tan cierta como como tan evidente es el sol y la lluvia. Porque también la naturaleza nos habla de su presencia.

Pero, lo mejor de todo es la constante que es su presencia. Él está permanentemente, está todos los días. Porque Dios, como decía aquella Santa "no se muda". No es como la presencia de ciertas personas en nuestra vida, que es una presencia intermitente, ligada sólo algunos acontecimientos de la vida. Porque viene cierto, que existen amigos para toda clase de situaciones... Pero Dios, es el amigo entrañable, es el amigo para todo tipo de situaciones, en todo tipo de emociones.

Y no sólo nos acompaña todos los días, sino que está donde quiera que vamos. Qué clase de persona está con nosotros donde quiera que vamos? Mantener el contacto en la lejanía, es difícil. Cuando un amigo, o un pariente se van a vivir a otra ciudad, o incluso a otro barrio, perdemos contacto Y es más difícil a veces, sostener la calidad en la relación. Pero con Dios, no debemos tener las distancias, porque el recorre la distancia que sea necesaria para acompañarte, incluso hasta el último minuto de tu existencia.

Cuando te sientas solo, recuerda: Dios siempre está contigo.
Ora con esta canción

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Y qué hacer si mi corazón no tiene paz?

Promesa del Señor para ésta semana:

Lamentaciones 3,17-26."De mí se ha alejado la paz y he olvidado ya lo que es la dicha. Hasta he llegado a pensar que ha muerto mi firme esperanza en el Señor. Recuerdo mi tristeza y soledad, mi amargura y sufrimiento; me pongo a pensar en ello y el ánimo se me viene abajo. Pero una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío! El Señor es bueno con los que en él confían, con los que a él recurren. Es mejor esperar en silencio a que el Señor nos ayude"

¿Cuál es la situación dolorosa que empaña tu vida? ¿Qué es aquello que te ha quitado el sueño y el deseo de sonreir? El amor que Dios nos tiene es inigualable e infinito! Dios es bueno, todo el tiempo! Dios no ha respondido tu oración: espera en silencio a que El te ayude.

jueves, 17 de enero de 2013

LOS CUATRO REGALOS DE LA BÚSQUEDA DEL SEÑOR


Al avanzar en los caminos de Dios, aprendemos a entender que casi todas las ventajas son para nosotros mismos. Muchas personas piensan, erróneamente, que buscando a Dios, satisfacen el "miedo a la soledad" que pudiera sentir el Señor. Creemos que estamos haciéndole un favor a Dios si lo buscamos. Nada más alejado de la realidad! 

Cuando buscamos al señor, recibimos cuatro grandes regalos:


  1. Alegría. "Pero que todos los que te buscan se llenen de alegría" (Salmo 39,16). 
  2. Jamás defraudados. "Los que miran al Señor quedan radiantes de alegría y jamás se verán defraudados" Salmo 33,5 
  3. Siempre satisfechos. "…Pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas [las cosas que necesitan]". Mateo 6,33. Nunca estaremos con la sensación de quedar con faltantes o con deficiencias.
  4. Jamás abandonados. "…los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan". Salmo 9,10

La próxima vez que pienses que le haces un favor a Dios al buscarlo, recuerda que buscar a Dios nos beneficia a nosotros mismos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

EL AMOR FIEL DE DIOS


"Constantemente contaré que tú eres fiel" (Salmo 88,1). Así canta el salmista evocando la persistencia y la vigencia de la Alianza de Dios con Su Pueblo, a pesar de sus errores y equivocaciones. Apela repetidamente al amor y a la fidelidad del Señor, puestas a todo prueba: "Proclamaré que tu amor es eterno; que tu fidelidad es invariable" (Salmo 88,2)

 Éste es un bello texto que ilustra el Amor Fiel de Dios, un amor inquebrantable a pesar que abandonamos las enseñanzas y las instrucciones de Dios. Que muchas veces, incumplimos nuestras promesas hechas a Él: cuántas veces hemos dicho "Señor, continuaré en tu camino" ó "Señor, continuaré en la comunidad de hermanos que me has regalado" o simplemente "Señor, toda mi vida te serviré".

Lo bello de todo esto (y que no nos sirva a manera de justificación), es que Él nunca nos deja de amar: "No te dejaré de amar...ni faltaré a mi fidelidad hacia ti" (Salmo 88,33).  ¡Y es que los juramentos de Dios, expresan una decisión ETERNA que nada podrá cambiar!

Hablar del Amor de Dios, es decir que Su Amor es Eterno: semejante al de una madre por sus hijos, a la pasión de un hombre por una mujer: una fidelidad sin defecto. El Amor de Dios nunca nos ha abandonado, así las apariencias de la vida nos engañen: ""Sión decía: El Señor me abandonó, mi Dios se olvidó de mí. Pero, acaso una madre olvida o deja de amar a su propio hijo? Pues aunque ella lo olvide, yo no te olvidaré. Yo te llevo grabada en mis manos, siempre tengo presentes tus murallas" (Isaías 49,14-16)... El Señor nos lleva tatuados en sus manos. Si el Amor de una madre es grande, imagina la grandeza del Amor de Dios!

¡Tu Fidelidad Señor es Grande!


martes, 23 de octubre de 2012

EL AMOR DE DIOS: UN AMOR QUE NO CAMBIA

¿Alguna vez has tenido temor que alguien muy cercano deje de amarte? ¿Has estado enfrascado alguna vez en tu vida, en un vínculo que por perjudicial para ti, temías perder?

Solo hay un amor que no cambia de lugar y que no se muda y es el amor de Dios: "Aunque las montañas cambien de lugar y los cerros se vengan abajo, mi amor por ti no cambiará ni se vendrá abajo mi alianza de paz -lo dice el Señor que se compadece de ti" (Isaías 54,10). ¡Es impensable que Él nos ame tanto, y nosotros no hayamos enloquecido por amor a Él!

Sería imposible vivir sin el Amor del Señor: "El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente" (Juan Pablo II).

No sólo podría cambiar nuestra vida: también podría hacerlo el mundo (de la única manera que las montañas y los cerros sufran alguna transformación, es a través de un cataclismo). Pero el Amor que el Señor tiene por nosotros jamás cambiará: ""Mi amor será constante, y mi alianza...será firme" (Salmo 88,24). 

Hemos temido tantas veces que alguna persona nos deje de querer... pero nadie podrá separarnos del Amor de Dios (Romanos 8,39)

¡Cuán grande es el Amor de Dios!


lunes, 22 de octubre de 2012

GÉNESIS 17,7

Amor eterno, promesa de
Génesis 17:7
"…yo seré siempre tu Dios"

Ésta es una nueva promesa que nos habla del carácter Inmutable de Dios (que no cambia). Dios llamó a Abram y le cambió el nombre por Abraham (padre de muchos pueblos; cuando se cambia el nombre en la Biblia, quiere decir que Dios cambia el destino de aquel a quien llama). Luego, establece una alianza y le manifiesta que formaría un gran pueblo, y que ese pueblo sería "Su Pueblo" (el Pueblo de Dios); a cambio, el Señor ofrecería ser siempre "Su Dios".

Los seres humanos violamos nuestros compromisos. Faltamos a nuestra palabra. Hubo un tiempo en que no se necesitan documentos oficiales para declarar hasta donde llegaban las tierras en el campo, ni para declarar cuánto dinero debíamos ni a quién, ni qué deudas teníamos. Hoy en día, a pocas personas se les ocurriría hacer un trato "de palabra".

Dios es el único que continua haciendo tratos de "palabra". No hay quien sea capaz de empeñar su palabra, sino considera que su palabra tiene fuerza. Dios mismo sabe del poder que tiene la palabra, que tiene Su Palabra.

Hoy el Señor nos dice: "Seré siempre Tu Dios... estaré siempre de tu lado, no te abandonaré, aunque tu no cumplas tu palabra, Yo sí cumpliré la mía, porque Soy Siempre Tu Dios, nunca dejo de Ser Tu Padre, Aquel que te Ama y que Te recibe en tus brazos..."

"Tu serás mi Pueblo y yo seré Tu Dios"

martes, 9 de octubre de 2012

JUAN 6,56

Alimento Espiritual/Eucarístico, promesas de
Juan 6:56
"El que come mi carne y bebe mi sangre, vive unido a mí, y yo vivo unido a él"