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viernes, 8 de marzo de 2013

¿EN QUÉ NOS BENEFICIA EL AYUNO?


TEXTO DEL DÍA. El Señor nos promete, si ayunamos: "brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá. Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “Aquí estoy.” Si haces desaparecer toda opresión, si no insultas a otros ni les levantas calumnias, si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía. Yo te guiaré continuamente, te daré comida abundante en el desierto, daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta el agua" (Isaías 58,8-11).

REFLEXIÓN DEL DÍA. Muchas veces nos hemos preguntado: ¿y qué ganará Dios de los mandatos que nos da?... ¿qué provecho saca Dios de los designios para nosotros? y rápidamente, éstas cuestiones pierden importancia porque nos vamos convenciendo que los mandatos del Señor nos terminan siempre beneficiando.

Por muchos años, puede que nos hayamos preguntado: ¿en qué nos beneficia ayunar? ¿qué sentido tiene privarse de las cosas que nos gustan? ¿por qué pensar en otros y no en mí mismo, si al fin al cabo, mi bienestar es lo más importante?

Creo que éste texto extraordinario, nos ofrece unas grandes respuestas. Unas promesas, impensables, que se derivan del ayuno y la abstinencia que el Señor hoy nos pide, a través de nuestra Iglesia. En otro momento, hemos reflexionado sobre la implicación del ayuno, lo que éste exige. Aquí el Señor nos recuerda que éste tiene que ver con instaurar la calidad y la justicia en nuestro entorno. 

No obstante, en el texto se mencionan varias promesas: 
- Brillar como luz en el amanecer: cuando recordamos lo que significa ser "Sal y Luz", nos damos cuenta que el ayuno, vuelve el carácter más fuerte, para que nuestra luz y nuestro testimonio, brillen con más fuerza. 

- Curación FÍSICA: se habla de heridas que sanan pronto (parece que no son sólo las heridas físicas, pues el texto no lo especifica así) y de una vigorización del cuerpo ("daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta agua"). Todos sabemos que los excesos perjudican la salud... pues bien: el ayuno nos equipa de una férrea voluntad, para evitar los excesos que pueden "enfermarnos". Es la vacuna de Dios, para todo tipo de enfermedades derivadas de nuestros abusos, pues quien aprende a dominarse a sí mismo, fortaleciendo su voluntad por el Poder del Señor, es capaz de abandonar hábitos tan perjudiciales como el licor, el cigarrillo....

- Respaldo de Dios ("mi gloria te seguirá"; "si me llamas, yo te responderé"; "te guiaré continuamente")

- No nos faltará lo necesario: "te daré comida abundante en el desierto". Si queremos pedir al Señor algo que nos haga falta, deberíamos ayunar primero, pues éste hábito espiritual, atrae a la providencia divina.

TAREA DEL DÍA. Te proponemos dedicar el ayuno de este día por todos los que sufren y padecen. 

OREMOS JUNTOS. Infunde, Señor tu gracia en nuestros corazones, para que sepamos refrenar nuestros excesos mundanos y seguir fielmente las inspiraciones que nos vienen de ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿QUÉ HARÁ EL SEÑOR POR NOSOTROS EN ÉSTE ADVIENTO?


Nos dará valor para vencer: 

¿Quién podrá darnos el bienestar que necesitamos en todo momento? ¿la seguridad para vencer en todo tipo de situación? Definitivamente, sólo el Señor (Isaías 26,12). 

Cuando hablamos de "valor para vencer", no estamos hablando de un sentimiento triunfalista tan sólo, ni tampoco de un actuar despreocupado: es vivir con cuidado, pero sin temor de lo que deparará el futuro. "Ten cuidado, pero no te asustes; no tengas miedo ni te acobardes" (Isaías 7,4). 

El Señor nos infunde valor nos dice: "No temas, que yo te he libertado; yo te llamé por tu nombre, tú eres mío" (Isaías 43,1b). Sin embargo, no nos exime de las dificultades de la vida, de los "dolores de cabeza" ó las situaciones difíciles. Pero nos promete que su presencia estará siempre con nosotros: "Si tienes que pasar por el agua, yo estaré contigo, si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás; si tienes que pasar por el fuego, no te quemarás, las llamas no arderán en ti" (Isaías 43,2) .

Tener valor para vencer es tener la certeza que Él siempre está con nosotros y por lo tanto, nada tenemos que temer: "No tengas miedo, pues estoy contigo" Isaías 43,5


miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿QUÉ CONSECUENCIAS TRAE BUSCAR A DIOS?


Nunca me canso de repetirlo: lo mejor que podemos hacer en la vida es empeñarnos en buscar al Señor en todo momento y situación. 

Te tengo cuatro consecuencias de la búsqueda (con corazón sincero), de Dios. Y son consecuencias basadas en querer estar con Él, no por lo que hace, sino por lo que Es. 

1) Una vida llena de alegría. La fuente de gozo verdadero, proviene de la búsqueda y hallazgo del Señor: "Pero que todos los que te buscan se llenen de alegría" (Salmo 39:16)

2) Una vida sin decepciones. ¿Puedes imaginarlo? Cuántas decepciones hemos sufrido por poner nuestra confianza desmedida en otros seres humanos (¡aún, otros seres vivos como las mascotas!). La Palabra del Señor nos promete que NUNCA estaremos defraudados y reafirma la posibilidad de una vida llena de gozo: "Los que miran al Señor quedan radiantes de alegría y jamás se verán defraudados" (Salmo 33,5)

3) Una vida SIN CARENCIAS. Ésta es una de las promesas más increíbles. ¿Qué no nos falte nada de lo necesario? Y esto verdad. Lo mencioné antes "cuando uno trabaja para Dios, Dios trabaja para uno". No he conocido a un sólo seguidor de Jesús, que le falte lo necesario... las bendiciones vendrán de los lugares y en las circunstancias más extrañas. Dice Jesús: "…Pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas [las cosas que necesitan]" (Mateo 6,33) 

4) Una vida con la PROTECCIÓN que necesitamos. Cuando confiamos en Dios, estamos en puerto seguro: el siempre nos cuidará y nunca nos abandonará. "…los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan" Salmo 9:10 

¿Quieres una vida feliz, plena, sin decepciones, ni carencias y rodeado por completo de la protección del Señor? ¡Nunca ceses de buscarlo!

Señor: desde por la mañana, hasta el último minuto de mis noches, quiero buscarte. Déjate ver, hazte notar, permiteme escuchar tus palabras. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

¿CON QUÉ NOS BENDICE DIOS?


Para los antiguos israelitas, la bendición de Dios tenía que ver con la posesión material de tierra y una gran descendencia.
* "Los que el Señor bendice, heredarán la tierra" - Salmo 37(36),22

* "Que el Señor les aumente la descendencia a ustedes y a sus hijos" - Salmo 115 (113b):14. 

Éstas promesas, las encontramos de forma constante en el Antiguo Testamento.  Por ende, hay que entender, que estos anhelos hacen parte de lo que se entendía como bendición en ese momento de la historia. 

Éstas promesas se actualizan hoy por hoy para nosotros. La tierra, representa lo material: las posesiones. Dios, dueño del oro y la plata, también puede bendecirnos materialmente. La descendencia significa, dejar huella en el mundo y tener esperanza en el futuro. Esto también nos lo puede otorgar el Señor. 

Sin embargo, las consecuencias de la bendición de Dios no se restrigen solo al plano material. Sus bendiciones también son espirituales: "…nos ha bendecido…con toda clase de bendiciones espirituales" (Efesios 1,3). ¿Qué significa que haya bendición espiritual? San Pablo así lo explica: "[Dios derramará] su gracia y su paz sobre ustedes" (1 Tesalonicenses 1,1)

Por tanto, la bendición de Dios trae consecuencias materiales y espirituales que pueden ser percibidas con claridad. Eso sí: más vale tener presente que estas bendiciones llegarán a su debido tiempo. 

¡ESCUCHA ÉSTE TESTIMONIO! EL DIOS DE TODOS PUEDE BENDECIRNOS.

viernes, 12 de octubre de 2012

1 JUAN 3,22-23

Amar
1 Juan  3:22-23    
"… nos dará todo lo que pidamos, porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y su mandamiento es que creamos en su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros como él nos mandó"

Algunas personas me han preguntado qué tipo de respuestas da Dios a las oraciones. Algunos incluso, creen que Dios dice "no". He aprendido en mi camino de Fe, que nuestro Padre es el Señor del "Sí". Las tres respuestas que da el Señor son: 1) "Sí"; 2) "Sí, pero en otro tiempo"; 3) "Te tengo algo mejor"...

Las probabilidades que Dios responda SI a nuestra Oración, aumentan cuando obedecemos su Palabra y le agradamos con nuestra Vida. Creo que ese es el Secreto de la Oración. 

Lo más bello de este versículo es que no deja a la imaginación la consabida pregunta "¿qué es obedecer sus mandamientos?" o "¿qué puedo hacer para agradar a Dios?". Obedecer su mandato es Creer en Jesús. No significa solamente pensar que Jesús existe... no es creer en Jesús. Es creerle a Jesús! Creer en Sus Palabras y ponerlas en práctica. Y el mejor campo de práctica del amor es el mundo real: las personas, nuestros amigos y nuestros familiares con sus dificultades, con sus problemas, con sus limitaciones. Porque finalmente, todos somos limitados, carentes, imperfectos...

Dios Siempre dice Sí: no lo olvides. 


jueves, 27 de septiembre de 2012

Salmo 33(32):18

Alabanza 
Salmo 32:18
"Pero el Señor cuida siempre de quienes lo honran y confían en su amor para salvarlos de la muerte y darles vida en épocas de hambre"

viernes, 14 de septiembre de 2012