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domingo, 2 de febrero de 2025

La Mano que Te Levanta: Dios Como Refugio en las Tormentas de la Vida

«Dios me tendió la mano desde lo alto, y con su mano me sacó del mar inmenso» (Salmo 17, 16).

Este versículo del Salmo 17 refleja el poder de Dios como un Salvador y Refugio inquebrantable. En el contexto teológico, el "mar inmenso" simboliza el caos, las pruebas y las dificultades que el creyente enfrenta en el mundo. Los autores de los Salmos a menudo se referían al "mar" como una metáfora de las aguas turbulentas de la vida que parecen sobrepasar nuestras fuerzas. Aquí, el salmista describe cómo Dios extiende Su mano poderosa desde lo alto, rescatando al fiel de esas profundidades, afirmando así Su fidelidad y Su cercanía.

¿Qué nos dice este versículo hoy? Nos recuerda que Dios no es un observador distante; Él se involucra activamente en nuestras vidas. Cuando sentimos que estamos en lo más profundo, sin fuerzas, Dios está ahí, listo para extender Su mano y sacarnos del "mar inmenso" de nuestras preocupaciones. Este versículo nos invita a la esperanza, sabiendo que no importa cuán grandes o intensas sean nuestras tormentas, Dios siempre está presente para brindarnos Su rescate.

Para ilustrarlo, piensa en la historia de un joven pescador que, atrapado en una tormenta en altamar, perdió toda esperanza de regresar a salvo. Las olas eran demasiado fuertes, y el viento lo arrojaba cada vez más lejos de la costa. En medio de su desesperación, vio una luz a lo lejos: era un barco que había salido en su búsqueda. Al alzar la vista y ver esa mano que se extendía para ayudarlo, el joven entendió que no estaba solo y que la ayuda había llegado cuando más la necesitaba. Como el pescador, nosotros también necesitamos esa mano que nos rescate en nuestros momentos de oscuridad y desesperanza.

Hoy, si sientes que el mar inmenso te sobrepasa, no dudes en pedir ayuda y abrir tu corazón. Dios está ahí, esperando tenderte Su mano. Confía en que Él te sacará de las profundidades y te llevará a un lugar seguro. Que esta promesa sea tu refugio y que encuentres paz al saber que, en los momentos más difíciles, Dios es quien te levanta. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Dios promete abundancia, ayuda y bendición en el libro del Génesis.

Hola: continuando el estudio de las promesas contenidas en la Palabra de Dios, encontramos estos bellos textos, en los que encontramos compromisos del Señor con nosotros. 

Aunque usualmente damos por sentado que muchos de los mensajes contenidos en la Biblia tratan sobre personajes históricos y sus "anécdotas", lo realmente cierto es que todas las promesas que Dios hizo en el pasado, hacen parte de aquello que nos promete para nuestro futuro, pues Él es el Señor del Tiempo y el Dueño de la Historia. 

Otro aspecto interesante, es que tradicionalmente concebimos al Dios del Antiguo Testamento, como un Ser castigador, como si Él "hubiera cambiado". Digamos de una vez que el rostro de Dios, contenido a lo largo de la Palabra de Dios no es el que cambia: son los seres humanos, que tienen una experiencia de Él, quienes nos vamos transformando y cada vez entendemos mejor su verdadero carácter.  

Te invito pues a orar con estos lindos pasajes y a apropiarte de las Promesas de Dios para Tu Vida. El Antiguo Testamento también está repleto de textos esperanzadores!

Dios promete abundancia
Génesis 13:15-16 "Yo te daré toda la tierra que ves, y para siempre será tuya y de tus descendientes.  Yo haré que ellos sean tantos como el polvo de la tierra. Así como no es posible contar los granitos de polvo, tampoco será posible contar tus descendientes"

Dios hará una Alianza Contigo
Génesis 17:2.7-8 "Yo haré una alianza contigo: haré que tengas muchísimos descendientes (...) La alianza que hago contigo, y que haré con todos tus descendientes en el futuro, es que yo seré siempre tu Dios y el Dios de ellos" 

Dios te ayudará
Génesis 50:24-25" (...)Dios vendrá a ayudarlos (...) En verdad, Dios vendrá a ayudarlos" (últimas palabras del patriarca José a sus hermanos, antes de morir en Egipto)


Dios te Bendecirá
Génesis 12:2"Con tus descendientes voy a formar una gran nación; voy a bendecirte y hacerte famoso, y serás una bendición para otros" (promesa hecha a Abraham, a ti y a mí!)

Génesis 26:3-4 "Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes les voy a dar todas estas tierras. Así cumpliré la promesa que le hice a tu padre Abraham. Haré que tus descendientes sean tantos como las estrellas del cielo, y les daré todas estas tierras. Además, todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de tus descendientes" (a Isaac)

Génesis 28:13-15 "Yo soy el Señor, el Dios de tu abuelo Abraham y de tu padre Isaac. A ti y a tus descendientes les daré la tierra en donde estás acostado. Ellos llegarán a ser tantos como el polvo de la tierra, y se extenderán al norte y al sur, al este y al oeste, y todas las familias del mundo serán bendecidas por medio de ti y de tus descendientes. Yo estoy contigo; voy a cuidarte por dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra. No voy a abandonarte sin cumplir lo que te he prometido" (a Jacob)

viernes, 8 de marzo de 2013

¿EN QUÉ NOS BENEFICIA EL AYUNO?


TEXTO DEL DÍA. El Señor nos promete, si ayunamos: "brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá. Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “Aquí estoy.” Si haces desaparecer toda opresión, si no insultas a otros ni les levantas calumnias, si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía. Yo te guiaré continuamente, te daré comida abundante en el desierto, daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta el agua" (Isaías 58,8-11).

REFLEXIÓN DEL DÍA. Muchas veces nos hemos preguntado: ¿y qué ganará Dios de los mandatos que nos da?... ¿qué provecho saca Dios de los designios para nosotros? y rápidamente, éstas cuestiones pierden importancia porque nos vamos convenciendo que los mandatos del Señor nos terminan siempre beneficiando.

Por muchos años, puede que nos hayamos preguntado: ¿en qué nos beneficia ayunar? ¿qué sentido tiene privarse de las cosas que nos gustan? ¿por qué pensar en otros y no en mí mismo, si al fin al cabo, mi bienestar es lo más importante?

Creo que éste texto extraordinario, nos ofrece unas grandes respuestas. Unas promesas, impensables, que se derivan del ayuno y la abstinencia que el Señor hoy nos pide, a través de nuestra Iglesia. En otro momento, hemos reflexionado sobre la implicación del ayuno, lo que éste exige. Aquí el Señor nos recuerda que éste tiene que ver con instaurar la calidad y la justicia en nuestro entorno. 

No obstante, en el texto se mencionan varias promesas: 
- Brillar como luz en el amanecer: cuando recordamos lo que significa ser "Sal y Luz", nos damos cuenta que el ayuno, vuelve el carácter más fuerte, para que nuestra luz y nuestro testimonio, brillen con más fuerza. 

- Curación FÍSICA: se habla de heridas que sanan pronto (parece que no son sólo las heridas físicas, pues el texto no lo especifica así) y de una vigorización del cuerpo ("daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta agua"). Todos sabemos que los excesos perjudican la salud... pues bien: el ayuno nos equipa de una férrea voluntad, para evitar los excesos que pueden "enfermarnos". Es la vacuna de Dios, para todo tipo de enfermedades derivadas de nuestros abusos, pues quien aprende a dominarse a sí mismo, fortaleciendo su voluntad por el Poder del Señor, es capaz de abandonar hábitos tan perjudiciales como el licor, el cigarrillo....

- Respaldo de Dios ("mi gloria te seguirá"; "si me llamas, yo te responderé"; "te guiaré continuamente")

- No nos faltará lo necesario: "te daré comida abundante en el desierto". Si queremos pedir al Señor algo que nos haga falta, deberíamos ayunar primero, pues éste hábito espiritual, atrae a la providencia divina.

TAREA DEL DÍA. Te proponemos dedicar el ayuno de este día por todos los que sufren y padecen. 

OREMOS JUNTOS. Infunde, Señor tu gracia en nuestros corazones, para que sepamos refrenar nuestros excesos mundanos y seguir fielmente las inspiraciones que nos vienen de ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.

jueves, 31 de enero de 2013

¿POR QUÉ PODEMOS DECIR QUE JESÚS SÍ NOS ENTIENDE?


Hebreos 4

Dios Habla Hoy (DHH)

Jesús, sacerdote compasivo

14 Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro gran Sumo sacerdote que ha entrado en el cielo. Por eso debemos seguir firmes en la fe que profesamos. 15 Pues nuestro Sumo sacerdote puede compadecerse de nuestra debilidad, porque él también estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros; sólo que él jamás pecó. 16 Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad.

***

Una de las más bellas imágenes sobre Jesús es la presentada en este texto: como Sumo (máximo) Sacerdote.

Para simplificar el concepto, la cualidad de Sumo Sacerdote tiene que ver con Su capacidad y Poder intercesor ante Dios Padre. Él es quien reclama Su misericordia por nosotros, estando seguro que Su Padre no le negará lo que pida.

Además de Su papel como intercesor, Jesús tiene la potestad de perdonar nuestros pecados.

Y es maravilloso saber que el mismo Jesús que fue humano, puede entendernos. No tenemos excusa. Si Jesús no hubiera venido podríamos excusarnos ante las exigencias de Dios diciendo: "claro... ¡como él es Dios y nunca fue hombre, entonces, ¿cómo puede exigirnos si no estuvo en esa condición?"... Pero eso no es cierto: no tenemos alternativa. Si Jesús que fue hombre llegó a ser el predilecto ante Dios, nosotros estamos obligados a seguir sus pasos tras la Gloria de nuestro Padre.

Él sabe que somos débiles y que las pruebas que afrontamos son difíciles porque él también las asumió.

Aquí lo importante entonces, es saber que podemos tener Confianza ante el Señor. Él puede tener misericordia y bondad. Él puede perdonar nuestras equivocaciones y hacer de nosotros, mejores seres humanos. Puede salvar nuestra vida y darnos un propósito valioso para la misma. Su bondad nos ayudará en la necesidad porque tiene misericordia de nosotros, porque Él lo sabe: ¡somos débiles pero capaces de grandes cosas cuando su Poder habita en nosotros!

miércoles, 30 de enero de 2013

¿EN QUÉ CONDICIONES VIENE EL AUXILIO DE DIOS?


Habacuc 3

Dios Habla Hoy (DHH)
Lo que oigo acerca de ti, Señor, y de todo lo que has hecho, me llena de profunda reverencia. Realiza ahora, en nuestra vida, tus grandes acciones de otros tiempos, para que nosotros también las conozcamos... 13 "Tú [saldrás] en ayuda de tu pueblo…"16 esperaré tranquilo el día en que Dios ponga en angustia al ejército de nuestros opresores. 17  Entonces me llenaré de alegría a causa del Señor mi salvador. Le alabaré aunque no florezcan las higueras ni den fruto los viñedos y los olivares; aunque los campos no den su cosecha; aunque se acaben los rebaños de ovejas y no haya reses en los establos. 19  Porque el Señor me da fuerzas; da a mis piernas la ligereza del ciervo y me lleva a alturas donde estaré a salvo.

***

Habacuc es uno de los profetas del antiguo testamento y del grupo de "profetas menores" por la extensión de su texto. Al final de su relato, encontramos una hermosa oración. Es un canto de victoria.

Habacuc pide al Señor, que realice sus grandes obras de otros tiempos, cuando salvó al pueblo de Israel por el paso del Mar Rojo y otros prodigios que vivieron sus antepasados. Luego, buena parte de éste relato (convertido en oración y salmo) describe la Gloria del Señor.

Se promete que el Señor saldrá en ayuda de Su pueblo. Sin embargo, ésta ayuda es esperada en cierta tónica: la alabanza así los resultados no sean los esperados en su tiempo. A eso se refiere Habacuc, cuando habla de alabarlo aunque no florezcan las higueras, ni dando fruto viñedos y olivares... aunque los campos no den su cosecha, aunque no haya rebaños ni reses en los establos se alaba al Señor: ¡Incluso cuando no se vean los beneficios del duro trabajo!

En esa actitud de reverencia y rodeados por dificultades y la aparente falta de resultados, es cuando llegará Su ayuda: es fuerza que da a la conciencia velocidad para adaptarse, decisión para hacer frente a los momentos de prueba y desasosiego ("la ligereza de los pies del ciervo"). Y es recibir una protección más allá del alcance humano: somos como polluelos del Señor, expuestos al depredador cuando estamos en el suelo, pero llevados como en Alas de Águila y a cumbres inalcanzables para nuestros adversarios.

viernes, 25 de enero de 2013

QUÉ PROMETE DIOS AL HOMBRE QUE CONFÍA EN ÉL (2)


Salmos 37

Dios Habla Hoy (DHH)

Confía en el Señor


Guarda silencio ante el Señor; espera con paciencia a que él te ayude.
No te irrites por el que triunfa en la vida, por el que hace planes malvados... 9  ... los que confían en el Señor tomarán posesión de él (país). 11 Pero los humildes heredarán la tierra y disfrutarán de completa paz.   16  Porque el Señor... sostendrá a los buenos.

***

Estamos considerando lo que promete Dios al hombre que confía en Él. Nuestra meditación, está inspirada en el Salmo 37.

Comentábamos, que el Señor puede cumplir nuestros deseos más profundos y que haría brillar nuestra conducta, nuestra reputación, ante los demás. Mencionaremos otras promesas de éste Salmo:

3) Conquistar. Aunque salmista emplea la expresión "los que confían en el Señor tomarán posesión del país", podríamos estar frente al equivalente de "conquistar". Tomar posesión de nuevos lugares, nuevos ambientes y nuevos propósitos que representan "Tierra a tomar".  

Esta promesa, está precedida por tres importantes condiciones: 

  • Guardar silencio ante el señor (cuestión difícil, por cierto)
  • Paciencia: nuestro tiempo definitivamente no es el tiempo de Dios. 
  • Como ingrediente final, la humildad: sobre ésta cualidad se promete no sólo conquistas sino disfrute en completa paz de dichas conquistas.


4) Sostén al hombre bueno. Nuevamente se reafirma esta promesa del Señor. Cuando somos obedientes al Señor, Él sostendrá en tiempos difíciles.

miércoles, 23 de enero de 2013

QUÉ PROMETE DIOS AL HOMBRE QUE CONFÍA EN ÉL (1)


Salmos 37

Dios Habla Hoy (DHH)

Confía en el Señor

(1a) De David.

37 (1b) No te enojes por causa de los malvados,
ni sientas envidia de los malhechores,
pues pronto se secan, como el heno;
¡se marchitan como la hierba!
Confía en el Señor y haz lo bueno,
vive en la tierra y manténte fiel.
Ama al Señor con ternura,
y él cumplirá tus deseos más profundos.
Pon tu vida en las manos del Señor;
confía en él, y él vendrá en tu ayuda.
Hará brillar tu rectitud y tu justicia
como brilla el sol de mediodía.


Con toda seguridad, muchas veces nos hemos preguntado: ¿por qué, al parecer, a la gente "mala" le va bien? Es fácil en ocasiones, sentir un poco de "envidia" de ellos. Al parecer no tienen problemas, aparentemente viven bien. Sin embargo en el salmo 37 encontramos unas maravillosas promesas cuando confiamos en el Señor.

Las condiciones para el cumplimiento de estas promesas son la fidelidad y la humildad.  

¿Qué promesas vienen del confiar en el Señor?

1) El Señor puede cumplir nuestros deseos más profundos. A veces, esos deseos son tan profundos, que ni siquiera nosotros mismos sabemos bien cuáles son. Él, nos conoce tan bien que al comenzar a cumplir sus promesas, da respuesta a lo más esencial para el corazón. Si pedimos algo en oración, y no lo obtenemos, ¿será que ese no es un deseo "profundo"? A veces creemos que nuestras peticiones son adecuadas y corresponden a anhelos genuinos. Sin embargo, somos sorprendidos por Dios cuando responde a deseos mucho más hondos.

2) Poner la vida en las manos del señor. ¿Qué quiere decir esto? Cuando existan situaciones en nuestra vida que no tengan aparente solución, poner la confianza en Dios con la certeza que pase lo que pase, su ayuda vendrá oportunamente. Cuando seamos incomprendidos, cuando las personas piensen cosas de nosotros que no corresponden a la realidad, el poner nuestra vida en manos del Señor es garantía de brillo de nuestra rectitud y justicia como el Sol de mediodía. 

Continuará...

miércoles, 7 de noviembre de 2012

LA AYUDA DE DIOS A SU PUEBLO

Desde el principio, nuestro Dios se ha mostrado como Nuestro Padre. No simplemente como el Padre de un solo individuo, sino como el Padre de un Pueblo. 

Es así, como uno de los grandes proyectos de Dios, fue constituir un gran pueblo, iniciado desde los tiempos de Abraham y Moisés y llegando mucho después a constituirnos como una sola familia unida por Jesús. 

Nuestro Padre, no solo ayuda a algunos de los miembros de Su Pueblo. También ayuda a Su Pueblo en conjunto. 

Algunas Promesas que constatan la disposición de Dios para ayudar a Su Pueblo, son: 

  • "Tú [saldrás] en ayuda de tu pueblo…" Habacuc 3:13. El Profeta anuncia que aún en medio de grandes persecusiones, el Señor respaldará a Su Pueblo. 
  • "No tengas miedo; sigue anunciando el mensaje y no calles. Porque yo estoy contigo y nadie te puede tocar para hacerte daño, pues mi pueblo es muy grande en esta ciudad" Hechos 18:9-10. Cuando estaban persiguiendo, por motivo de su predicación, a San Pablo en Corinto, el Señor lo consuela, diciéndole que de Su mismo Pueblo, obtendría la ayuda y el apoyo necesarios. 

Gran parte de las promesas de Dios, se realizarán a través de Su Pueblo. Gran parte de sus bendiciones, vendrá de éste. Tu y yo hacemos parte de ese Pueblo que pertenece al Señor, sobre el cual vertirá incalculables bienes. 

Señor: que sea fiel a Tu Pueblo. Que esté siempre en tu rebaño, para servirle y para percibir tu presencia en él. 

Ora conmigo con ésta bella canción sobre el Pueblo de Dios. 

martes, 6 de noviembre de 2012

LO QUE MÁS ATRAE LA AYUDA DE DIOS: LA BONDAD DEL CORAZÓN.

En la Palabra de Dios, se trata constantemente lo que significa ser justo ante Sus Ojos. (En otras entradas, quizá más adelante, volveremos a referirnos con más detalle a éste tema). 

El texto que resume ésta idea es una de las expresiones del Sermón de la Montaña, pronunciado por Jesús: "Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios". Tener corazón limpio, es ser sinceros y desinteresados en nuestra relación con Dios y nuestros hermanos. 

Pues bien, muchas de las Promesas del Señor, se basan en ésta condición (la limpieza ó bondad del corazón). Veamos algunas: 


  1. "Al hombre bueno el Señor lo aprueba" Proverbios 12,2: cuando Dios nos aprueba, significa que Él valida nuestras acciones y por tanto las respalda en todo su conjunto.
  2. "…el Señor se compadecerá de sus siervos"  Deuteronomio 32,36. Moisés fue llamado Siervo de Dios: porque era obediente con Él, porque cooperaba con los planes del Señor; porque se movía conforme a la Voluntad del Señor.
  3. "La ayuda de los hombres buenos viene del Señor, que es su refugio en tiempos difíciles" Salmo 36,39. 
Dios puede socorrernos. Pero lo que más atrae la ayuda de Dios es la Bondad y la Limpieza de Corazón. Por ello, éstas promesas traen una exigencia de vuelta. 

Comparte conmigo ésta oración: Señor antes que ayudarme y auxiliarme, limpia mi corazón para hacerme digno de ser favorecido por tu bendición. ¡Dame un nuevo corazón Señor!

viernes, 2 de noviembre de 2012

LA AYUDA DE DIOS SE PERCIBE MÁS EN TIEMPOS DE NECESIDAD.

"[Él] nos recuerda cuando estamos abatidos" - Salmo 136 (135),23- ... 

"[Me empujarán con violencia, para que caiga], pero el Señor vendrá en mi ayuda" -Salmo 118 (117),13 - 

"Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad" - Hebreos 4,16 -

Su presencia se hará palpable en la tristeza (Salmo 136,23)
En los peligros y turbulencias de la vida, Él será nuestra fortaleza (Salmo 118,13)
Tendrá misericordia de nosotros en la necesidad y que siempre podremos acercarnos con confianza a Su Trono de Gloria (Hebreos 4,16)

Oremos juntos: Señor acuérdate de mí

jueves, 1 de noviembre de 2012

DIOS PUEDE CUMPLIR TUS SUEÑOS (SEGUNDA PARTE)



A menudo, cuando converso con personas no creyentes, me preguntan: ¿qué beneficio real podría existir si creyera en Dios? ¡Es una pregunta, tan difícil de responder! (les digo). No porque no tenga una respuesta, sino porque existen miles de argumentos con qué responder (tantos como promesas de Dios existen). 

Éste versículo es una de mis respuestas preferidas: "[El Señor hace] fácil mi camino" - Salmo 18 (17),36 - Si la vida tiene momentos de dificultad, en los cuales trasegamos por "caminos difíciles", ¿qué puede significar éste versículo? Que aún en medio de las situaciones "difíciles", éstas son "relativamente" fáciles y posibles de caminar porque estamos en Dios... 

Creo que en las dificultades y en las pruebas, deberíamos reclamar a Dios ésta promesa: "Señor, has fácil mi camino, es decir, no me lo quites, no me des un automóvil ó un caballo más rápidos para recorrerlo... sólo acompáñame, porque tu sola presencia facilita las cosas". 

Otra respuesta (volviendo a la pregunta que planteé en la primera línea de éste escrito) es que en Dios, todos los sueños pueden hacerse realidad.  Cuando quiero que una gran oportunidad aparezca en mi vida, cuando quiero que un gran proyecto eclosione, repito ésta expresión del salmista: "Con la ayuda de Dios [haré] grandes cosas" -Salmos 108 (107),13. ¡Qué mejor pensamiento positivo podríamos tener en mente para comenzar y finalizar el día! 

Como para que no quede ni el menor rastro de duda, ésta promesa del Salmo 108 (107), vuelve a encontrarse en el Salmo 60 (59)... o sea: Dios nos insiste en que podemos hacer grandes cosas si contamos con su Ayuda. 

¡Prepárate para ser Testigo del Cumplimiento de tus sueños en Dios!

¡Ora conmigo!

miércoles, 31 de octubre de 2012

DIOS PUEDE CUMPLIR MIS SUEÑOS.



David, el Rey de Israel, era un bendecido por Dios. Constantemente podía emprender sin temor toda clase de empresas porque contaba con el Auxilio de Dios: "…Haz todo lo que te has propuesto, porque cuentas con el apoyo del Señor" (2 Samuel 7,3). ¿Cuál era el secreto de ese hombre? Su secreto era que ponía todo en las manos del Señor: "Pon tus actos en las manos del Señor y tus planes se realizarán" (Proverbios 16,3). 

Igual que David, hemos emprendido en muchas ocasiones nuevos planes y proyectos. Así, como San Pablo le decía al Señor, podríamos también decir: "…Dios no me dejará quedar mal, sino que ahora como siempre, se mostrará públicamente en mí la grandeza de Cristo..." (Filipenses 1,20). 

Te invito hoy a reclamar estas promesas de Dios: 
- Emprenderé nuevos Proyectos Señor, porque tu me has prometido que me apoyarías en aquello que emprendieras. 
- Pongo en tus manos Señor mis planes, para que tu los lleves a feliz término. 
- Señor: tu has prometido no dejarme quedar mal. No me dejes quedar en ridículo con mis sueños y anhelos, si es Tu Voluntad.

Ora con ésta canción: todos mis sueños Señor habitan en Ti.

martes, 30 de octubre de 2012

DIOS: CLAMO HOY TU AUXILIO Y TU AYUDA (2)

Hoy, reflexionaremos en otra característica del Auxilio de Dios: Su eficacia. 

Por extraño que parezca, la eficacia de la ayuda de Dios no se mide con los criterios actuales pues el concepto del tiempo en el Señor es bastante relativo. Nadie puede penetrar ese misterio que se llama "el Tiempo de Dios". 

Sin embargo podemos estar seguros que la ayuda de Dios siempre está presente: "…nunca te faltará mi ayuda" (Salmo 89(88),21). El Señor nos recuerda que por difíciles que sean las circunstancias, nunca nos será negado su Auxilio. Parafraseando el Salmo 19,3 "…nos enviará auxilio y ayuda". En otras palabras, dentro de nuestro inventario de recursos podemos contar con el respaldo de Dios. 

Hablando también de la eficacia de Dios, podemos decir que Su Ayuda es desbordante y supera por amplio margen nuestras expectativas"Y ahora, gloria sea a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros" (Efesios 3,20)

Por si fuera poco, el Auxilio de Dios puede ser invocado y así, la respuesta de Dios no se hace esperar: "Voy a clamar al Dios altísimo, al Dios que en todo me ayuda" (Salmo 57(56), 2). No es por demás, una respuesta selectiva: Él responde en Todo momento y en Toda situación nos ayudará. 

Incluso, no alcanzamos a gritar cuando tropezamos, cuando la Ayuda de Dios se hace presente: "Cuando alguna vez dije: Mis Pies se resbalan, tu amor, Señor, vino en mi ayuda" (Salmo 93(92), 18). 

Podemos estar seguros que el Auxilio y la Ayuda de Dios son eficaces porque siempre están presentes, porque son desbordantes y porque llega también cuando los reclamamos. 

Por dónde empezar? qué palabras emplear para pedir el Auxilio de Dios? Deja que ésta canción te de buenas ideas...

lunes, 29 de octubre de 2012

DIOS: CLAMO HOY TU AUXILIO Y TU AYUDA


Meditaremos ahora en las características de la Ayuda que Dios nos ofrece. 

Primera característica: la Ayuda que Dios nos da, es expresión de su propio carácter paternal. Su auxilio, no es el de alguien filántropo o servicial. El carácter de su ayuda, es profundamente paternal: "Yo soy el Señor, tu creador, que te formó desde antes de nacer y que te ayuda" (Isaías 44,2). Esa expresión "te formé desde antes de nacer", se repite a lo largo de la Biblia. El Señor, nos auxilia, porque Él nos vió desde antes de nacer, nos formó, nos conoce bien!

El texto que mejor define el carácter de la Ayuda de Dios es el Salmo 121 (120): el salmista se pregunta de dónde vendrá su auxilio. Y declara confiado, que viene del Señor: qué mejor ayuda que la venida del Creador de cielos y tierra. Es la naturaleza de un Dios cercano, de una ayuda que viene en Persona: Dios mismo. "El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte" (Salmo 121 (120),5)

El carácter de la ayuda de Dios, es revolucionario. No es una ayuda pasiva. No es una ayuda "al lado de", sino "delante de". No es la ayuda de un co-equipero... no es la cooperación de un "copiloto". Es la Ayuda que Abre Camino, que actúa: "Yo iré delante de ti, derribaré las alturas, romperé las puertas de bronce y haré pedazos las barras de hierro" (Isaías 45,2). ¡Es una Ayuda que abre las puertas a grandes conquistas! Cuando nuestro Señor ayuda, no da limosnas, no da restos, no da trizas de ayuda: es una ayuda completa, íntegra, total.

Es por eso, que la cura para la insomnio vendrá de la confianza en la Ayuda del Señor que es constante: "Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar, porque el Señor me da su apoyo" (Salmo 3,5). 

En momentos de dificultad, de zozobra, recuerda que la Ayuda Vendrá de Tu Padre. 
¿De dónde vendrá mi auxilio? El auxilio me vendrá de ti (ora con ésta canción).