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domingo, 7 de febrero de 2016

¡Reclama las Promesas de Dios! (libro del Génesis)

Promesa de Cuidado y Solicitud de Dios para con nosotros:
Génesis 28:15. "Yo estoy contigo; voy a cuidarte por dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra. No voy a abandonarte sin cumplir lo que te he prometido".

Una vez más, el Señor en el libro del Génesis nos aclara su presencia. Es fácil perder de perspectiva Su ayuda y Su solicitud cuando estamos cansados, enfermos, ocupados o preocupados; sin embargo, contribuiría mucho a nuestra paz y serenidad recordar estas palabritas: "Dios está conmigo, Dios me cuida". Nuestros intereses, son Sus intereses y nuestras inquietudes son Sus inquietudes.

Promesa de la Venida de Jesús:
Génesis 3:15. "Haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará la cabeza, y tú le morderás el talón" (“La tradición cristiana ha visto en esta mención de la descendencia de la mujer una velada referencia al Mesías en su lucha contra Satanás y en su victoria final sobre las fuerzas del mal” - nota de estudio Dios Habla Hoy")

En este texto los Padres de la Iglesia, tradicionalmente han visto una alusión directa al papel de María y la llegada de Jesús. Es bonito pensar que la idea de Dios en su proyecto de salvación, al enviarnos a su hijo Jesús, no fue una ocurrencia. El Señor había contemplado enviar a Su Hijo, mucho tiempo antes de su llegada. De ahí que podríamos extraer también el tema del "tiempo de Dios": Dios actúa en su tiempo, porque "el camino de Dios es perfecto".

Promesa al Pueblo de Dios:
Génesis 12:2. "Con tus descendientes voy a formar una gran nación; voy a bendecirte y hacerte famoso, y serás una bendición para otros"

En otro pasaje de este blog habíamos meditado este texto. Lo retomamos, para hacer énfasis en la primera parte del versículo: los descendientes de Abraham (que somos todos), formamos una gran nación que es el Pueblo de Dios. Hacemos parte del Pueblo de Dios, una nación "santa y consagrada". Hacemos parte de los elegidos por Dios, para hacer las necesarias transformaciones que Él y nosotros queremos.

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¿Cuál de las promesas anteriores quieres reclamar hoy?

lunes, 15 de diciembre de 2014

La lealtad de Dios

Texto: "8 Porque el Señor ama la justicia, y odia el robo y el crimen. Él les dará fielmente su recompensa y hará con ellos una alianza eterna. 9 Sus  descendientes serán famosos entre las naciones; todos los que los vean reconocerán que son un pueblo que el Señor ha bendecido" (Isaías 61,8-9)
 
Reflexión. Hubo un gran maremoto en Japón en el año 2011; todo era destrucción y caos. Se escuchaban por doquier, gritos de dolor y de angustia. Pero no solo sufrían seres humanos: también algunos animales experimentaban en carne propia, tal desastre natural.

Y fue así, como un camarógrafo registró a un perro herido e inmóvil, protegido por otro perro sano (mira aquí el video antes de seguir adelante en esta reflexión).

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Estas promesas de Isaías, nos traen el recuerdo de un Dios leal que nunca nos abandona. Es una promesa para un pueblo desalentado y esclavizado. Recordemos que el texto de Isaías 61 (cuyos apartes reflexionamos en otra ocasión), tiene como objetivo alentar y consolar al Pueblo de Dios.
 
Por más que nosotros como Pueblo de Dios, rompamos continuamente nuestras promesas y compromisos, el Señor dará fielmente (a pesar de nosotros mismos) sus recompensas. La alianza de Salvación que ha hecho con nosotros, nunca se romperá... seremos un Pueblo reconocido por las bendiciones que Dios nos ha dado.... podrán venir tempestades, tsunamis y terremotos, pero nunca Dios dejará de cumplir sus promesas!

Tarea: y tú, ¿eres leal con Dios? Dios ha sido fiel (ora con ésta canción!)

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Y si tengo miedo por el futuro de mi comunidad?

Nuevo Pueblo de Dios (14)
Jeremías 31:10
"El Señor…reunirá y cuidará a su pueblo, como cuida el pastor a sus ovejas (...) 

Reflexión: siempre me he preguntado, (como seguramente tú lo has hecho), cómo será posible que Dios cumpla estas maravillosas e inquietantes promesas. A menudo, la obra de Dios nos reta a dar saltos de fe increíbles... ¿cómo puede ser posible, que el Señor reúna y cuide a su pueblo?

Primero, tendríamos que definir qué es pueblo de Dios. Una de las tantas definiciones de pueblo de Dios, es aquel grupo de seres humanos que obedecen y escuchan su palabra, viviendo en comunidad. Esta promesa entonces, se dirige a ese Pueblo que esperan en el Señor. Ese Pueblo será reunido y cuidado con especial solicitud.

Tú y yo, que pertenecemos a la comunidad cristiana, que vemos divisiones y en ocasiones peligros y amenazas , hemos de reclamar esta promesa: ¡Señor, reúne y cuida a nuestro pueblo, cuida nuestra comunidad, sé tu el Pastor de nosotros, tus ovejas!

Cuando sintamos temor por el futuro de nuestra comunidad, reclamemos ésta promesa de Jeremías.

Tarea: te invito a orar hoy por tu comunidad, por el grupo de hermanos con el que te reúnes a orar y a compartir la Palabra de Dios. Y en la oración, reclama al Señor la promesa de Jeremías 31,10

miércoles, 27 de marzo de 2013

DE LA PIEDRA AL CORAZÓN...


TEXTO BÍBLICO. "Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su mente. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo" (Jeremías 31,33)

REFLEXIÓN. Hemos meditado en ésta cuaresma distintos asuntos relativos a las promesas y exigencias que el Señor nos hace, para ser mejores, más santos y por ende, más felices. 

En éste último día de cuaresma, te propongo como reflexión el asunto de las leyes de Dios. 

En el Antiguo Testamento, y a lo largo de la historia del pueblo de Israel, se constituyen cantidades normales particulares, en relación a todo tipo de prácticas, incluyendo las higiénicas (¡se dice que más de 5000 normas!) Naturalmente, tal cantidad de normas, se convierte en una carga. 

Pero la llegada de Jesús, hace que todo cambie: el enfatiza en una norma y es el amor a Dios y al hermano. 

Aún así, ese parámetro por excelencia que nos muestra Jesús, no deja de ser sencillo. Pasamos esforzándonos por cumplir lo que Jesús nos ha dicho. Inicialmente, contemplamos las enseñanzas del Señor, como en "tablas de piedra": parte de un glorioso pasado de la cristiandad, en la que la historia siempre no es recordada, año tras año, en Semana Santa y en otras épocas...

La buena noticia, es que esas leyes, esos decretos que estaban escritos en las piedras de la historia, hoy se harán Vida y Obras en el corazón. Seremos parte del Pueblo de Dios, regidos por decretos puestos por el Señor en nuestro interior: Él, que es nuestro amado Padre, nos mostrará el camino a seguir. 

TAREA DEL DÍA. Para hoy dibuja un corazón y regálalo a otro invitándolo a estrenar corazón en esta Pascua. 

OREMOS JUNTOS. Dios nuestro, que para librarnos del poder del enemigo, quisiste que tu Hijo muriera en la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén. 

viernes, 4 de enero de 2013

¿TIENE ALGUNA SALIDA EL MUNDO?


Isaías 45
Dios Habla Hoy (DHH)

»Vengan a mí, que yo los salvaré, pueblos del extremo de la tierra, pues yo soy Dios, y no hay otro. 23 Yo lo juré por mí mismo, hice una promesa de triunfo, y esa promesa se cumplirá: que ante mí todos doblarán la rodilla, y por mí jurarán todos 24 y dirán: “Solamente en el Señor están la victoria y el poder.” Todos los que me odian quedarán en ridículo.

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No hay otro fuera de Dios. ¿Quién más si no Él, podría salvarnos? Es el único que puede ofrecer una salvación verdadera y genuina.

Él lo ha prometido, y como muchas veces lo hemos compartido, Su palabra tiene un valor supremo, Su palabra es de carácter eterno.

En estos versículos está la respuesta a una de las preguntas que más nos hacemos los creyentes: ¿Llegará acaso el día, en que Dios sea todo en todos, como decía San Pablo? La respuesta es afirmativa: llegará el día en que todos doblarán rodilla y dirán que el Señor es Su victoria y que es Poder para el hombre.

Ora conmigo: Señor, que no espere salvación de nadie más. En Tu palabra me has enseñado que si pongo tu confianza en Ti, jamás seré defraudado. Que en este día confíe en ti, en tu salvación... y aunque el mundo me grite otra cosa, que tenga la fe y la confianza, esperando un futuro en el cual toda la humanidad está entregada ti porque así lo has prometido. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

LA AYUDA DE DIOS A SU PUEBLO

Desde el principio, nuestro Dios se ha mostrado como Nuestro Padre. No simplemente como el Padre de un solo individuo, sino como el Padre de un Pueblo. 

Es así, como uno de los grandes proyectos de Dios, fue constituir un gran pueblo, iniciado desde los tiempos de Abraham y Moisés y llegando mucho después a constituirnos como una sola familia unida por Jesús. 

Nuestro Padre, no solo ayuda a algunos de los miembros de Su Pueblo. También ayuda a Su Pueblo en conjunto. 

Algunas Promesas que constatan la disposición de Dios para ayudar a Su Pueblo, son: 

  • "Tú [saldrás] en ayuda de tu pueblo…" Habacuc 3:13. El Profeta anuncia que aún en medio de grandes persecusiones, el Señor respaldará a Su Pueblo. 
  • "No tengas miedo; sigue anunciando el mensaje y no calles. Porque yo estoy contigo y nadie te puede tocar para hacerte daño, pues mi pueblo es muy grande en esta ciudad" Hechos 18:9-10. Cuando estaban persiguiendo, por motivo de su predicación, a San Pablo en Corinto, el Señor lo consuela, diciéndole que de Su mismo Pueblo, obtendría la ayuda y el apoyo necesarios. 

Gran parte de las promesas de Dios, se realizarán a través de Su Pueblo. Gran parte de sus bendiciones, vendrá de éste. Tu y yo hacemos parte de ese Pueblo que pertenece al Señor, sobre el cual vertirá incalculables bienes. 

Señor: que sea fiel a Tu Pueblo. Que esté siempre en tu rebaño, para servirle y para percibir tu presencia en él. 

Ora conmigo con ésta bella canción sobre el Pueblo de Dios.