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sábado, 25 de julio de 2015

Las Diez Características de la Esperanza

Les quiero compartir esta enseñanza que he ofrecido en el Centro de Formación Católico Tierra Nueva, el viernes 24 de julio de 2015...

A)  Sabemos que hasta ahora la creación entera se queja y sufre como una mujer con dolores de parto. 23 Y no sólo ella sufre, sino también nosotros, que ya tenemos el Espíritu como anticipo de lo que vamos a recibir. Sufrimos profundamente, esperando el momento de ser adoptados como hijos de Dios, con lo cual serán liberados nuestros cuerpos. 24 Con esa esperanza hemos sido salvados. Sólo que esperar lo que ya se está viendo no es esperanza, pues, ¿quién espera lo que ya está viendo? 25 Pero si lo que esperamos es algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo sufriendo con firmeza (Romanos 8,22-25)

1.   La esperanza es futuro. La sociedad actual no es nuestro ideal; pertenecemos a una sociedad nueva, hacia la cual estamos en camino. El futuro está ligado a el Señor. Si este futuro es cierto, nuestro presente será llevadero.

2.   La esperanza es sentido. Podemos aceptar la adversidad, si ésta lleva hacia una meta lo suficientemente grande que justifique el esfuerzo

3.   La esperanza es salvación. redime porque me hace sentirme hijo de Dios, no un esclavo.

4.   La esperanza es Dios en la historia. Hay un Dios, fuente de orden, que es quien ejerce su poder, movilizando las cosas.

5.   La esperanza es estilo de vida. Quien tiene esperanza vive de una manera nueva. 


B)   “Recuerden que en otro tiempo estaban sin Cristo, separados de la nación de Israel, y no tenían parte en las alianzas ni en la promesa de Dios. Vivían en este mundo, sin Dios y sin esperanza” (Efesios 2,12)

6.   Esperanza es conocer a Cristo: Él define al hombre, y sabe qué debe hacer el hombre para ser feliz. Saber que es el verdadero Maestro, nos da esperanza. 

C)  El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza (Salmo 22:1-4)

7.   Esperanza es tener a Cristo como Pastor. “El verdadero pastor es Aquel que conoce también el camino que pasa por el valle de la muerte; Aquel que incluso por el camino de la última soledad, en el que nadie me puede acompañar, va conmigo guiándome para atravesarlo: Él mismo ha recorrido este camino, ha bajado al reino de la muerte, la ha vencido, y ha vuelto para acompañarnos ahora y darnos la certeza de que, con Él, se encuentra siempre un paso abierto. Saber que existe Aquel que me acompaña incluso en la muerte y que con su « vara y su cayado me sosiega », de modo que « nada temo » (cf. Sal 22,4), era la nueva « esperanza » que brotaba en la vida de los creyentes” (Spe Salvi, 6)

D)  Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos (Hebreos 11,1)

8.   Esperanza es tener Fe: la fe es semilla que anticipa la realidad futura y por tanto, ella misma nos da certeza. Por eso es una prueba. 

E)   Pero recuerden ustedes los tiempos pasados, cuando acababan ustedes de recibir la luz y soportaron con fortaleza los sufrimientos de una gran lucha.33 Algunos de ustedes fueron insultados y maltratados públicamente, y otros se unieron en el sufrimiento con los que fueron tratados así. 34 Ustedes tuvieron compasión de los que estaban en la cárcel, y hasta con alegría se dejaron quitar lo que poseían, sabiendo que en el cielo tienen algo que es mucho mejor y que permanece para siempre. 35 No pierdan, pues, su confianza, porque ella les traerá una gran recompensa (Hebreos 10,32-35)

9.   Esperanza es ser libres. La fe se constituye en una base espiritual, que hace que ya no pongamos nuestra confianza y nuestra base en las cosas materiales, relativizándolas. Con la fe, nos volvemos libres frente a lo material.


10.               Esperanza es recompensa

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Y qué hacer si mi corazón no tiene paz?

Promesa del Señor para ésta semana:

Lamentaciones 3,17-26."De mí se ha alejado la paz y he olvidado ya lo que es la dicha. Hasta he llegado a pensar que ha muerto mi firme esperanza en el Señor. Recuerdo mi tristeza y soledad, mi amargura y sufrimiento; me pongo a pensar en ello y el ánimo se me viene abajo. Pero una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío! El Señor es bueno con los que en él confían, con los que a él recurren. Es mejor esperar en silencio a que el Señor nos ayude"

¿Cuál es la situación dolorosa que empaña tu vida? ¿Qué es aquello que te ha quitado el sueño y el deseo de sonreir? El amor que Dios nos tiene es inigualable e infinito! Dios es bueno, todo el tiempo! Dios no ha respondido tu oración: espera en silencio a que El te ayude.

jueves, 21 de marzo de 2013

PON TU CONFIANZA EN DIOS


TEXTO BÍBLICO. "Puse mi esperanza en el Señor,y él se inclinó para escuchar mis gritos; me salvó de la fosa mortal,me libró de hundirme en el pantano. Afirmó mis pies sobre una roca, dio firmeza a mis pisadas" (Salmo 39,1)

REFLEXIÓN. Ningún ser humano puede afirmar que no necesite confiar en alguien o en algo. Incluso las personas que rechazan la existencia de Dios, necesitan un ser en su vida en quien confiar. 

Nosotros hemos escogido confiar en el Señor, poniendo nuestra esperanza en Él. Y somos como aquellos discípulos en la barca con Jesús: el mar está embravecido, pasando dificultades para mantenernos a flote y lanzamos un grito y una súplica: "sálvanos Señor"... seguro Él nos ha escuchado, pero será en su propio tiempo y por su propia voluntad, cuando nos dé una respuesta. 

Sin embargo, ¿de cuántos peligros ocultos nos ha librado del Señor? ¿de cuántas fosas mortales nos ha librado de caer? En distintas oportunidades, cuando hemos podido hundirnos en el pantano (incluso de aquel pantano que Él mismo nos libró), Papá Dios nos tiende su mano. 

No caminamos en tierras movedizas, cuando confiamos en Dios. Y cuando apoyamos nuestros sentimientos y deseos en la Palabra de Jesús, tendremos firmeza en cualquier paso que demos. 

Si confiamos en el Señor, Él escuchará nuestros ruegos, nos librará de peligros (incluso ocultos), impedirá que nos hundamos en los errores del pasado y dará seguridad y certeza a nuestros pasos. 

TAREA DEL DÍA. Delante de una cruz, dile al Señor: "me pongo en tus manos, haz de mí lo que tu quieras"

OREMOS JUNTOS. Señor, atiende a nuestras súplicas y concédenos tu protección, ya que hemos puesto toda nuestra esperanza en tu misericordia; purifícanos de toda mancha de pecado y haz que nos mantengamos en una vida santa, para que lleguemos a recibir la herencia que nos tienes prometida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.

miércoles, 9 de enero de 2013

MI ESPERANZA ESTÁ EN DIOS!


Salmos 42,6.9
Dios Habla Hoy (DHH)

(6) ¿Por qué voy a desanimarme?
    ¿Por qué voy a estar preocupado?
    Mi esperanza he puesto en Dios,
    a quien todavía seguiré alabando.
    ¡Él es mi Dios y Salvador!

(9) De día el Señor me envía su amor,
y de noche no cesa mi canto
ni mi oración al Dios de mi vida.

***
Alguna vez escuché a un predicador decir el remedio más eficaz para la ansiedad es la confianza en Dios. ¡Nada más cierto!

No hay motivos verdaderos para estar desanimados o preocupados. Cuando ponemos nuestra esperanza en Dios, podemos estar siempre con el ánimo bien dispuesto y en total paz.

El Señor es tan bueno con nosotros, que nos envía en todo momento sus Señales de Amor. Un importante secreto de la vida espiritual, nos dice el salmista, es tener en cuenta estas señales de amor. Cuando se tienen en mente, ni la oración ni los cantos dirigidos al Señor, cesan (ni siquiera en las noches).

Una de las historias más insólitas acerca de los signos del Amor de Dios es ésta que te voy a contar. Un día una persona descorazonada y desanimada se fue a la terminal de transportes de su ciudad.  Quería encontrar nuevos rumbos en otra ciudad. No quería saber nada de nadie, ni siquiera de Dios. En todo su recorrido por aquel lugar, no levantó ni una sola vez la cabeza. No quería encontrarse cara a cara con nadie, ni sostener la mirada a otros.
Finalmente, cuando quiso botar unos papeles viejos que estaban en su billetera, encontró una caneca vacía. Al arrojar los papeles notó que en el fondo de la caneca había un letrero grande que decía: ¡Dios te ama!
Aprender a distinguir las señales de amor de Dios en la vida cotidiana, es signo de sabiduría.

martes, 13 de noviembre de 2012

¿CÓMO SABER SI DIOS ME ESTÁ BENDICIENDO?


Muy a menudo, cuando nos despedimos de otras personas, decimos "Dios te Bendiga". Incluso, ésta frase la usamos para saludar a otros. En nuestros ambientes de Renovación Carismática, es frecuente que a un saludo nos respondan "bendecido por el Señor". 

Sin embargo, me pregunto si nosotros mismos sabemos lo que significa "Ser Bendecidos". 

En alguna predicación del Padre John Mario Montoya, él nos explicaba que aquello que está bendito, significa que está consagrado por entero al servicio de Dios. Cuando pedimos que un sacerdote nos bendiga alguna posesión material, significa que ella será puesto al servicio de otros. 

En la Palabra de Dios, se nos explica el significado de la bendición: 

1) Es una acción natural de nuestro Dios. Hace parte de su forma de ser y de actuar:  "Que el Señor, creador del cielo y de la tierra, les dé a ustedes su bendición" (Salmo 113b:15)

2) Manifiesta el carácter maternal de Dios: se preocupa por nuestro bienestar y siempre nos recuerda. "El Señor se ha acordado de nosotros y nos bendecirá!" (Salmo 113b:12)

3) La bendición más ambicionable: tener abiertas las Puertas de la Casa de Dios para siempre. Esa es la bendición más importante: poder ser salvados, más allá de la muerte. "…se les abrirán de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" (2 Pedro 1:11)

4) La bendición lleva consigo un plan de acción por parte de Dios y como consecuencia de ello, el gozo que nunca se agota: "El Señor [hará] grandes cosas por nosotros y [estaremos] alegres" (Salmo 126(125),3)

5) Finalmente, la bendición representa el Amor de Dios, expresado en mirada hacia nosotros y que en últimas nos regala Bondad y Misericordia Divinas: "Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor te mire con agrado y te muestre su bondad; que el Señor te mire con amor y te conceda la paz" (Números 6,24-26).

¡Cuando no percibas bendición, recuerda entonces que ya has sido bendecido! Y si quieres más bendición, apela a cualquier de estas promesas, dile al Señor: Padre Bueno, tú que eres el Creador del cielo y de la Tierra, que siempre me miras con ojos de bondad y misericordia y nunca te olvidas de mi, bendíceme con la bendición más ambicionable que es la Salvación y después, manifiesta tus planes y proyectos con claridad para que el Gozo nunca me falte!

SOY BENDECIDO!!!

viernes, 9 de noviembre de 2012

¿CON QUÉ NOS BENDICE DIOS?


Para los antiguos israelitas, la bendición de Dios tenía que ver con la posesión material de tierra y una gran descendencia.
* "Los que el Señor bendice, heredarán la tierra" - Salmo 37(36),22

* "Que el Señor les aumente la descendencia a ustedes y a sus hijos" - Salmo 115 (113b):14. 

Éstas promesas, las encontramos de forma constante en el Antiguo Testamento.  Por ende, hay que entender, que estos anhelos hacen parte de lo que se entendía como bendición en ese momento de la historia. 

Éstas promesas se actualizan hoy por hoy para nosotros. La tierra, representa lo material: las posesiones. Dios, dueño del oro y la plata, también puede bendecirnos materialmente. La descendencia significa, dejar huella en el mundo y tener esperanza en el futuro. Esto también nos lo puede otorgar el Señor. 

Sin embargo, las consecuencias de la bendición de Dios no se restrigen solo al plano material. Sus bendiciones también son espirituales: "…nos ha bendecido…con toda clase de bendiciones espirituales" (Efesios 1,3). ¿Qué significa que haya bendición espiritual? San Pablo así lo explica: "[Dios derramará] su gracia y su paz sobre ustedes" (1 Tesalonicenses 1,1)

Por tanto, la bendición de Dios trae consecuencias materiales y espirituales que pueden ser percibidas con claridad. Eso sí: más vale tener presente que estas bendiciones llegarán a su debido tiempo. 

¡ESCUCHA ÉSTE TESTIMONIO! EL DIOS DE TODOS PUEDE BENDECIRNOS.

viernes, 2 de noviembre de 2012

LA AYUDA DE DIOS SE PERCIBE MÁS EN TIEMPOS DE NECESIDAD.

"[Él] nos recuerda cuando estamos abatidos" - Salmo 136 (135),23- ... 

"[Me empujarán con violencia, para que caiga], pero el Señor vendrá en mi ayuda" -Salmo 118 (117),13 - 

"Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad" - Hebreos 4,16 -

Su presencia se hará palpable en la tristeza (Salmo 136,23)
En los peligros y turbulencias de la vida, Él será nuestra fortaleza (Salmo 118,13)
Tendrá misericordia de nosotros en la necesidad y que siempre podremos acercarnos con confianza a Su Trono de Gloria (Hebreos 4,16)

Oremos juntos: Señor acuérdate de mí

martes, 30 de octubre de 2012

DIOS: CLAMO HOY TU AUXILIO Y TU AYUDA (2)

Hoy, reflexionaremos en otra característica del Auxilio de Dios: Su eficacia. 

Por extraño que parezca, la eficacia de la ayuda de Dios no se mide con los criterios actuales pues el concepto del tiempo en el Señor es bastante relativo. Nadie puede penetrar ese misterio que se llama "el Tiempo de Dios". 

Sin embargo podemos estar seguros que la ayuda de Dios siempre está presente: "…nunca te faltará mi ayuda" (Salmo 89(88),21). El Señor nos recuerda que por difíciles que sean las circunstancias, nunca nos será negado su Auxilio. Parafraseando el Salmo 19,3 "…nos enviará auxilio y ayuda". En otras palabras, dentro de nuestro inventario de recursos podemos contar con el respaldo de Dios. 

Hablando también de la eficacia de Dios, podemos decir que Su Ayuda es desbordante y supera por amplio margen nuestras expectativas"Y ahora, gloria sea a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros" (Efesios 3,20)

Por si fuera poco, el Auxilio de Dios puede ser invocado y así, la respuesta de Dios no se hace esperar: "Voy a clamar al Dios altísimo, al Dios que en todo me ayuda" (Salmo 57(56), 2). No es por demás, una respuesta selectiva: Él responde en Todo momento y en Toda situación nos ayudará. 

Incluso, no alcanzamos a gritar cuando tropezamos, cuando la Ayuda de Dios se hace presente: "Cuando alguna vez dije: Mis Pies se resbalan, tu amor, Señor, vino en mi ayuda" (Salmo 93(92), 18). 

Podemos estar seguros que el Auxilio y la Ayuda de Dios son eficaces porque siempre están presentes, porque son desbordantes y porque llega también cuando los reclamamos. 

Por dónde empezar? qué palabras emplear para pedir el Auxilio de Dios? Deja que ésta canción te de buenas ideas...

lunes, 29 de octubre de 2012

DIOS: CLAMO HOY TU AUXILIO Y TU AYUDA


Meditaremos ahora en las características de la Ayuda que Dios nos ofrece. 

Primera característica: la Ayuda que Dios nos da, es expresión de su propio carácter paternal. Su auxilio, no es el de alguien filántropo o servicial. El carácter de su ayuda, es profundamente paternal: "Yo soy el Señor, tu creador, que te formó desde antes de nacer y que te ayuda" (Isaías 44,2). Esa expresión "te formé desde antes de nacer", se repite a lo largo de la Biblia. El Señor, nos auxilia, porque Él nos vió desde antes de nacer, nos formó, nos conoce bien!

El texto que mejor define el carácter de la Ayuda de Dios es el Salmo 121 (120): el salmista se pregunta de dónde vendrá su auxilio. Y declara confiado, que viene del Señor: qué mejor ayuda que la venida del Creador de cielos y tierra. Es la naturaleza de un Dios cercano, de una ayuda que viene en Persona: Dios mismo. "El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte" (Salmo 121 (120),5)

El carácter de la ayuda de Dios, es revolucionario. No es una ayuda pasiva. No es una ayuda "al lado de", sino "delante de". No es la ayuda de un co-equipero... no es la cooperación de un "copiloto". Es la Ayuda que Abre Camino, que actúa: "Yo iré delante de ti, derribaré las alturas, romperé las puertas de bronce y haré pedazos las barras de hierro" (Isaías 45,2). ¡Es una Ayuda que abre las puertas a grandes conquistas! Cuando nuestro Señor ayuda, no da limosnas, no da restos, no da trizas de ayuda: es una ayuda completa, íntegra, total.

Es por eso, que la cura para la insomnio vendrá de la confianza en la Ayuda del Señor que es constante: "Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar, porque el Señor me da su apoyo" (Salmo 3,5). 

En momentos de dificultad, de zozobra, recuerda que la Ayuda Vendrá de Tu Padre. 
¿De dónde vendrá mi auxilio? El auxilio me vendrá de ti (ora con ésta canción).

viernes, 26 de octubre de 2012

EL AMOR SALVADOR DE DIOS


En el Salmo 60, encontramos una asombrosa oración: el Pueblo le reclama a Dios una derrota obtenida en el campo de batalla. En medio de ese lamento, el salmista lanza una súplica: "sálvanos Señor con tu poder". Y clama para que el Señor salga a luchar junto al Pueblo y lo ayude contra al adversario.  Y más adelante, el autor, confiado en Dios declara: "…nos salvarás con tu poder, [serán] libertados los que amas"...  (Salmo 108,6)

Y es que el Amor de Dios es Salvador, no solo porque preserva la vida. El amor de Dios viene a proteger a sus Hijos: "Él enviará desde el cielo su amor y su verdad, y me salvará de quienes…me persiguen" (Salmo 57,3).

La Salvación de Dios también es operante: actúa y favorece a cada hombre en su propio campo de batalla. Su Salvación no es puro deseo ó sentimiento: Su Poder es efectivo, librando batallas a nuestro lado y venciendo junto a nosotros al enemigo. ¡Él es quien nos da valor para la lucha y nos da valentía!

Podemos estar convencidos de reclamar sus promesas de salvación para nosotros porque Él las ha ofrecido: "Muéstrame, Señor, tu amor y salvación, tal como lo has prometido" (Salmos 119,41). Reclama hoy ésta Promesa: ¡Señor, envía Tu Salvación y ven a luchar a mi lado! ¡Ponte de mi lado Señor y venzamos juntos al enemigo!

¡El Señor es mi Fuerza, mi Roca y Salvación!




martes, 25 de septiembre de 2012

Proverbios 24:17-18

Alabanza 
Proverbios 24:17-18
"…honra siempre al Señor; entonces tendrás un buen fin y tu esperanza jamás será destruida"